"Lo
último que hace falta en la tensa situación del noreste de Asia es más posturas
de macho", afirma el escritor Ian Buruma, quien afirma las "vanas
amenazas" de EE.UU. "solo hacen el juego al dictador coreano".
El profesor, escritor e
historiador Ian Buruma ha asegurado en un artículo para la revista
estadounidense 'The Atlantic' que EE.UU. "no puede hacer mucho sobre Corea
del Norte" y que sobre cualquier cosa que lleve a cabo al respecto
"necesitará a China". Asimismo, el experto ha advertido sobre el
peligro de "hacerle el juego" a la dictadura norcoreana.
"El
mundo se está adaptando a la bravata de Trump"
A raíz del aumento de la
tensión en la Península coreana con el último lanzamiento fallido de un misil por parte de Pionyang el
Pentágono ordenó movilizar al portaaviones USS Carl Vinson y a su grupo de ataque y dirigirlo hacia
las aguas que rodean la Península coreana. En estos momentos, "el mundo se adapta", afirma
Buruma, lentamente a la "bravata" del presidente de EE.UU. Donald
Trump.
El escritor recuerda que el
pasado 2 de abril, en respuesta a una pregunta sobre la posible cooperación con
China para reducir la amenaza nuclear norcoreana, el mandatario
estadounidense aseguró que si Pekín no resuelve el problema, sí lo
hará Washington sin precisar, sin embargo, de qué manera.
Entretanto, el escritor
advierte que "lo último que hace falta en la tensa situación en el
noreste de Asia, donde una acción militar podría derivar en catástrofe, son más
posturas de macho". Según el experto, "las vanas amenazas de Washington no solo son ineficaces, sino
que hacen el juego al dictador coreano". Actúan, explica, como
un factor que contribuye aún más a la "idolatría" del líder
norcoreano y el nacionalismo coreano a través del "miedo de un ataque
malvado extranjero".
¿Cómo
puede ayudar Pekín?
Según Buruma, "no hay
mucho" que EE.UU. pueda hacer con los intentos de Kim Jong-un de
desarrollar el programa nuclear, "especialmente sin el apoyo de
China", la cual, a su juicio, "es la única potencia que tiene alguna
influencia en Corea del Norte".
El escritor añade que
Pekín no está interesado en el colapso de su vecino comunista. "El
régimen de Kim puede ser molesto pero una Corea unida llena de bases militares estadounidenses sería peor",
advierte el escritor, "sin tener en cuenta la posible crisis de refugiados
en las fronteras chinas".
Cooperar con China en este
sentido "no sería difícil" pero el "secreto sucio" es que
"en el noreste de Asia todos preferirían
mantener el status quo", asegura Buruma. Añade que la posibilidad
de la unificación pacifica de dos Coreas es muy baja. Lo que, según el
historiador, sí es peligroso y hay que evitar es que Pionyang venda sus armas
al extranjero. "Solo por esta razón la cooperación con China es
esencial", enfatiza.
"Pionyang
no renunciará a su arsenal nuclear, es todo lo que tiene"
Asimismo, Buruma explica
que "Kim Jong-un no
renunciará a su arsenal nuclear porque es todo lo que tiene". "Sin la
bomba Corea del Norte sería no más que una dictadura pequeña y pobre",
mientras que, recuerda, "con misiles nucleares puede comportarse como una
gran potencia". Y, lo que es más importante, puede "retener a otras grandes potencias en el
golfo", subraya el historiador.
Por todo ello, Buruma
recuerda que no hay muchas posibilidades más y que el mundo tendrá
que vivir con Pionyang como potencia nuclear. Añade que es inútil
presionar a China para que fuerce a Corea del Norte a que abandone sus armas
nucleares. La esperanza es que Pekín pida a los norcoreanos que no las usen, afirma el
historiador.
"La situación es mala pero
el mundo tendrá que vivir con esto", concluye el escritor. "Vivir
bajo una dictadura brutal es un destino terrible, pero hasta esto es mejor
que morir en una guerra nuclear", remata.
Fuente: rt.com

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