Con una población de 1,300 millones de habitantes, India es el tercer país que consume más electricidad en el mundo. Más de 450 millones de ventiladores de techo se usan en esta nación y 40 millones se venden anualmente, pero 240 millones de personas todavía no tienen conexiones eléctricas legales. La demanda de electricidad aumenta al mismo ritmo que en Francia o Alemania, ya que millones de habitantes en las zonas rurales o pobres aspiran a tener acceso a energía en sus hogares y lugares de trabajo.
¿Y si India planeara satisfacer
esa demanda con fuentes de energía convencionales como el carbón?
Pero esto no sucede. De hecho,
el país se centra justamente en lo contrario.
India se ha
convertido en un líder en la lucha mundial contra el cambio climático gracias
a su amplio compromiso con la energía solar, las soluciones innovadoras y las
iniciativas de eficiencia energética para suministrar electricidad las 24 horas
del día y los siete días de la semana a sus habitantes a más tardar en 2030.
Se trata de buenas noticias
porque, si el mundo espera alcanzar los objetivos del Acuerdo de París sobre el
cambio climático de mantener el aumento de la temperatura del planeta por
debajo de 2 °C, es imperativo que India —el tercer mayor emisor de dióxido
de carbono— sea un líder mundial en el sector de las energías renovables.
El Banco Mundial se ha
comprometido a apoyar a India en sus iniciativas relacionadas con la energía
solar. El Banco proporciona más de USD 1000 millones
para respaldar los planes de India orientados a ampliar la generación de
energía solar, comenzando con un proyecto de generación distribuida
de electricidad con paneles instalados en techumbres, mediante el cual se busca
poner paneles solares en los techos de todas las edificaciones del país, y ya
han sido financiados 100 megavatios de energía a lo largo de este
proyecto. Hace exactamente un año, la institución firmó un acuerdo con la Alianza Solar
Internacional (ISA), (i) integrada por 121 países
liderados por India, con el fin de colaborar en la tarea de aumentar el uso de
la energía solar en todo el mundo y movilizar USD 1 billón en
inversiones a más tardar en 2030.
Hace unas semanas, India
también desistió de
un plan (i) de instalar centrales de carbón que producirían
alrededor de 14 gigavatios de electricidad, en gran medida porque ahora
generar electricidad con energía solar es tan asequible como hacerlo con
combustibles fósiles. India, con esta elección deliberada de usar mucha más
energía limpia para impulsar su crecimiento, está contribuyendo a los esfuerzos
mundiales de proteger al planeta de los efectos del cambio climático.
Fuente: Banco Mundial

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