Un análisis detallado de
los attosegundos que les tarda a los electrones recorrer este camino demostró
que los obstáculos con los que se encuentran no son iguales para todos.
SAN
SEBASTIÁN.- Un equipo de científicos ha conseguido
cronometrar con "extrema precisión" la emisión de electrones y
explicar "por qué los más rápidos llegan últimos", de acuerdo a un
estudio publicado en la revista Science esta semana.
Las conclusiones de este
trabajo permitirán a los expertos adentrarse "un poco más en la compresión
de una nueva frontera de la física" conocida como "el reino del
attosegundo", una unidad de medida que equivale a "la trillonésima
parte de un segundo".
Los investigadores han
conseguido cronometrar el tiempo que los electrones emitidos desde un sólido
tardan en llegar a un punto y explicar por qué los más rápidos se retrasan y
terminan llegando los últimos, algo que, según describen, sucede porque
"se quedan bailando".
La explicación "a este
inesperado comportamiento" se pudo obtener "gracias a los complejos
cálculos numéricos" realizados por un equipo de investigadores del
Donostia International Physics Center (DIPC), liderados por Pedro Miguel
Echenique y Andrey Kazansky. Así, demostraron que, "en el momento de
empezar su carrera, cada uno de estos electrones tenía que superar una barrera
centrífuga de energía.
Curiosamente, eran los electrones más rápidos
los que se encontraban con barreras de energía más altas y eran incapaces de
superarlas a la primera, con lo que permanecían un cierto tiempo confinados,
'bailando' alrededor de los núcleos atómicos, antes de poder emprender la
fuga".
"La carrera de cien metros planos era en
realidad una carrera de obstáculos, pero con vallas de diferente altura en cada
calle", aclaran los expertos y agregan que esto es una muestra de que
"más de cien años después de los trabajos de Einstein sobre el efecto
fotoeléctrico, nuestra comprensión de este fenómeno en sólidos no es todavía
completa".
"Los avances tecnológicos en este campo
dependerán de nuestra capacidad para estudiar fenómenos que se producen en
estas escalas de tiempo y controlar el transporte de los electrones en
distintos dispositivos con precisión de attosegundos", puntualizan los
científicos. "Entender por qué, antes de echar a correr, a unos electrones
les gusta bailar y a otros no, es un paso más en esta dirección",
concluyen.
Fuente: Emol.com

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