¿Recuerdan cómo el dominicano Gary Sánchez irrumpió
en Grandes Ligas el año pasado con la intensidad de un huracán de categoría 5?
¿Se acuerdan de cómo, a pesar de haber jugado apenas 53
partidos con los Yankees de
Nueva York, fue considerado para el premio de Novato del año de la
Liga Americana, aunque finalmente se lo llevó Michael
Fulmer, el lanzador derecho de los Tigres de
Detroit?
Pues bien. Rhys Hoskins,
el jardinero y primera base de los Filis de
Filadelfia es el Gary Sánchez del 2017. Y más.
El cátcher de los Yankees despachó 20 cuadrangulares y
remolcó 42 carreras en 201 veces al bate, con 60 imparables y average de .299.
Fue tal el despliegue ofensivo del dominicano en tan corto
lapso de tiempo, desde que fue llamado de las Menores el 4 de agosto, que su
nombre se mencionó cada vez con más fuerza para el galardón de mejor debutante,
hasta quedar en segundo lugar de las votaciones.
Fullmer, con 11 ganados, siete perdidos y efectividad de
3.06 en 26 aperturas, se llevó el premio con 26 votos de primer lugar, mientras
que Sánchez obtuvo los cuatro restantes.
Al final decidió el mayor tiempo de juego del derecho de
Detroit, a pesar de que sus números no fueron verdaderamente extraordinarios.
Entonces ahora aparece Hoskins, con los Filis en pleno
proceso de reconstrucción, para erigirse como la gran figura del futuro dentro
de la franquicia, algo así como el secreto mejor guardado de la organización.
Llegó a las Grandes Ligas el 10 de agosto y cinco juegos
después disparaba sus dos primeros bambinazos.
En cuatro campañas en las Menores, Hoskins ya había mostrado poder en sus muñecas, al conectar 93 vuelacercas y remolcar 337 carreras en 455 encuentros.
Pero su transición a las Mayores ha sido más fácil de lo que
le resulta a casi la totalidad de los jugadores, al punto de inscribir desde ya
su nombre en los libros de récords.
En apenas 34 partidos, ya acumula 18 jonrones en 118 veces
al bate, convirtiéndose en el pelotero que más rápido ha llegado a esa cifra en
toda la historia del béisbol.
Hoskins, que jugó una temporada en la liga profesional
australiana y participó con los Gigantes del Cibao en la pasada campaña de la
pelota invernal dominicana, también acumula ya 39 impulsadas.
En otras palabras, está a dos cuadrangulares y tres
empujadas de conseguir lo que a Gary Sánchez le tomó 53 juegos y a los Filis
todavía le restan 16 partidos para completar el calendario regular.
De no perderse ninguno de los juegos faltantes, terminaría
el año con 50 partidos, tres menos que Sánchez. Y si mantiene este ritmo,
llegaría a 26 jonrones y 57 remolques.
En un ejercicio matemático puro, a este paso, en una temporada
completa de 162 partidos, lograría botar 85 pelotas y empujaría 185 carreras,
aunque, obviamente, el béisbol no es una ciencia exacta y en la medida en que
los pitchers lo vayan conociendo harán sus ajustes para evitar semejante abuso.
¿Merece entonces ser considerado al premio de Novato del Año
a pesar de haber participado solamente en el 31 por ciento de los compromisos
de su equipo?
¡Claro que sí! Más que merecido, aunque al igual que Sánchez
el año pasado, quedará en segundo lugar en las votaciones.
Hay por ahí un tal Cody
Bellinger, de Dodgers de
Los Angeles, que debería barrer la totalidad de los votos de la
Asociación de Escritores de Béisbol de América (BBWAA).
Fuente:Espn.com

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