Los
precios del crudo están repuntando, pero algunos puntos críticos podrían poner
en jaque los compromisos de los países petroleros.
Los futuros
del crudo WTI cerraron el 2017 sobre los 60 dólares por barril por primera
vez en dos años y medio, pintando un panorama de estabilidad para
el mercado del petróleo en el 2018 a medida que se recorta la
producción petrolera global.
Sin embargo,
los expertos tienen bajo la lupa cinco importantes focos de incertidumbre
que podrían cambiar los pronósticos, según afirma el analista Nick
Cunningham para Oil Price.
Cumplimiento
del acuerdo de la OPEP
El experto
señala que los países miembros de la Organización de Países Exportadores
de Petróleo (OPEP), así como Rusia, han cumplido satisfactoriamente
—en un 115%— con el acuerdo de reducción petrolera, destinado a frenar el
exceso de oferta mundial que ha hecho bajar los precios y los ingresos en los
últimos años.
No obstante,
Cunningham señala que tales recortes, que en noviembre fueron renovados hasta
el final de 2018, se toparían con un aumento de la demanda del recurso, que a
su vez elevaría los precios e impulsaría a los firmantes —en particular
a Rusia— a buscar prematuramente la puerta de salida del pacto.
La
estrategia de salida
Independientemente
de su cumplimiento, el acuerdo no especifica las pautas a seguir
al momento de su finalización. El analista señala que la idea de
volver de lleno al estado previo al pacto puede "asustar" a los
comerciantes, por lo que la OPEP podría plantear un aumento gradual de los
límites de producción petrolera.
Los
inventarios
Cunningham
subraya que para mediados de 2018 "no podrán evitar el problema", y
la estrategia que tomen dependerá en gran medida de lo que
ocurra con la producción acumulada. El experto cita pronósticos que
ven probable "borrar" el exceso de inventarios, pero
advierte que ese resultado se ve amenazado por la creciente industria
del petróleo de esquisto ('shale oil') de EE.UU.
El 'shale
oil' de EE.UU.
Según la
Agencia Internacional de Energía, con este hidrocarburo, producido mediante la
reciente técnica de 'fracking', EE.UU. pretende introducir unos 10 millones de
barriles diarios al mercado, lo que posiblemente no permitirá alcanzar las
metas del acuerdo. Cunningham señala que la estabilidad del mercado
depende no solo de lo que haga EE.UU., sino también de los imprevistos.
Interrupciones
inesperadas
El analista
indica que la producción se mantiene en un mínimo de los últimos 30 años, pero
menciona que existen muchos focos de posibles situaciones inesperadas que
podrían cortarla aún más. "El más obvio es Venezuela", considera,
recordando que la producción venezolana cayó en 41.000 barriles
diarios entre octubre y noviembre. "Solo se necesita una
interrupción importante para invertir el más cuidadosamente elaborado
pronóstico del petróleo", concluye Cunningham.
Fuente:rt.com

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