CLAYTON
KERSHAW.- abrió una ventana hacia el futuro el 25 de mayo de
2008. En un momento, Vin Scully introdujo a la audiencia televisiva al
seleccionado en la primera ronda del draft 2006 de las Grandes Ligas, oriundo
de Texas, de tersas mejillas y una ligera demora en su envío.
Treinta y tres
lanzamientos después, Kershaw dejó la lomita tras ponchar a los tres bateadores
de los Cardenales de
San Luis a los cuales se enfrentó en el primer inning de su
debut en las Mayores.
Mientras que
los 46.566 presentes en el Dodger Stadium se exaltaron mientras pensaban en las
posibilidades, los aficionados no tenían la menor idea de cómo esos parpadeos
entre "Buenos días, buenas tardes y buenas noches" quedarían en la
mente de Kershaw. Una década después, Kershaw retrocede al pensar que dio la
apariencia de tener una tarea fácil al abanicar a Skip Schumaker, Ryan Ludwick
y Troy Glaus en esa jornada vespertina dominical.
"Sí,
claro, y luego di boleto al segundo y luego Pujols me bateó para doblete",
expresa.
El box score
de esa tarde sirve de evidencia del por qué Kershaw se fastidia ante la idea de
un debut fácil. Kershaw otorgó boleto a Brian Barton con cuatro pitcheos antes
de conceder tubey hacia left-center a Albert Pujols,
el cual impulsó su primera carrera permitida en Grandes Ligas. Eso fue lo que
le quedó en mente tras ese inning.
Kershaw se
recuperó de ese momento lamentable y lanzó seis entradas sólidas. Tras ese
momento, ha experimentado pocos traspiés. Si le llegara a entregar la pelota al
mánager Dave Roberts tras su apertura de Día Inaugural esta semana y decidiera
partir hasta su casa para no volver a lanzar, iría directamente a Cooperstown
en su primera aparición en las boletas de votación.
Kershaw
cumplió 30 años el 19 de marzo pasado. Cuenta con tres premios Cy Young, un Más
Valioso, tres títulos de efectividad, cuatro campeonatos de ponches y siete
Juegos de Estrellas consecutivos en su resumen curricular. Es remunerado como
el as del pitcheo que es, faltando tres años y $98 millones en su gigantesco
contrato, firmado en 2014. Kershaw debe entonces decidir antes de noviembre si
ejercerá la cláusula de rescisión que tiene contemplada en dicho pacto. A
juzgar por los 21 1/3 innings en blanco y el promedio de ponches y boletos de
23-4 que ha mostrado esta primavera, eso no debe contar como una de sus
principales prioridades.
Al acercarse
los 10 años de su debut en Grandes Ligas, Kershaw conversó con ESPN.com con
respecto a su evolución como pitcher y profesional.
¿Cómo llegó a este nivel y
cómo planea mantener el nivel de actuación que ha establecido? El mejor lanzador
del béisbol y algunos pasajeros que lo han acompañado en su travesía nos
comentan sobre los momentos cruciales, revelaciones y atributos que han
convertido a Clayton Kershaw en Clayton Kershaw.
"Su
slider lo cambió todo"
La temporada
de novato de Kershaw fue agridulce. Registró efectividad de 4.26 en 22
apariciones, otorgando 52 pasaportes en 107 1/3 innings. El dominio de la zona
de strike era un problema para él, que llegó a extenderse hasta abril de 2009.
Luego que Kershaw fuera apaleado en aperturas consecutivas por los Astros y
Rockies, el mánager Joe Torre y el coach de bateo Don Mattingly le convocaron a
la oficina para tener una franca conversación.
"Joe y
Donnie básicamente me dijeron: 'Mira, si no lanzas tu curva en strike, sólo te
queda un pitcheo a utilizar'", recuerda Kershaw. "Me dijeron:
'Necesitas hacer algo'".
Para
Kershaw, el conseguir que una pelota gire siempre ha sido algo más natural que
conseguir dominar la velocidad de los envíos y el agarre requerido para que el
cambio de velocidad se utilice de forma óptima. El coach de pitcheo Rick
Honeycutt le mostró una forma de agarre para lanzar sliders y comenzó a
experimentar, utilizando la opinión del cátcher del bullpen Mike Borzello. En
2009, lanzó su slider en aproximadamente 7 por ciento de las oportunidades. El
año pasado, esa cifra llegó a un asombroso 35 por ciento. Entre la élite de los
pitchers de Grandes Ligas, sólo Chris Archer de
Tampa Bay ha utilizado la slider a mayor discrecionalidad.
"La
curva estaba funcionando bien, pero no era un pitcheo en el cual uno podía
confiar", expresa Mark Sweeney, miembro de los Dodgers en 2008.
"Era
un pitcheo feroz, lograba que los bateadores hicieran swing fallido, pero no
caía en strike. Era muy profundo, pero tenía un arco que causaba que los
umpires no lo cantaran en strike. Y muchos bateadores lo evitaban porque no
podían hacer mucho con él. Su slider realmente lo cambió todo. Lo llevó a un
nivel diferente".
"Los
bateadores te dirán lo que necesitas hacer"
Los
promedios de uso de pitcheos de Kershaw a través de los años reflejan su
capacidad de entender las situaciones y hacer los ajustes pertinentes. Su
promedio de uso de la recta alcanzó el 72 por ciento en 2009 y luego declinó de
forma gradual hasta llegar al 47 por ciento en 2017. Incluso con la carga de
haber lanzado de 2.057 innings en Grandes Ligas, la velocidad de Kershaw se
mantiene firme, ligeramente menor a 93 millas por hora. Sin embargo, lanzó
rectas el año pasado en proporciones similares a las de Jason Vargas,
cuyas 85.6 millas por hora representa la velocidad más lenta en las Mayores
para un pitcher cuyo nombre es distinto a R.A. Dickey.
"Nada
de esto ocurre a propósito", dice Kershaw. "Sólo se trata de entender
lo que está funcionando, lo que sientes es necesario hacer a fin de conseguir
outs. Nunca estoy pensando antes de comenzar una temporada si voy a usar un
pitcheo determinado de esta u otra manera. Los bateadores te dirán lo que
necesitas hacer".
Fuente:Espn.com


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