A Donald
Trump no le cae bien Jeff Bezos. El creador de Amazon y propietario de The
Washington Post ha tenido que soportar el último calentón del presidente de los EE.UU.en Twitter.
En esa
guerra personal hay una cara vista y una oculta. La vista, como indicaba en los
tuits, es la acusación de que Amazon evade impuestos en EE.UU. y se aprovecha
de su servicio postal. La oculta, la real, es la le hace pensar a Trump
que Bezos usa The Washington Post
para atacarle. Ninguna de esas dos caras parecen tener argumentos que
sostengan los comentarios y ataques de Donald Trump.
Para Trump Amazon es el mal
Trump ha
acusado a Jeff Bezos de que Amazon
se beneficia de miles de millones de dólares en subsidios por parte
del sistema de correos estadounidense, pero al mismo tiempo evade impuestos
todo lo que puede.
Así lo dejó claro en un tuit el pasado 29 de marzo.
Ese mensaje
fue seguido de otro el 2 de abril en el que volvía a atacar a Amazon y
destacando cómo los propietarios de tiendas en Estados Unidos pagan sus
impuestos y ellos no, algo que no
es justo para ellos.
Esos
mensajes provocaron una caída del
5% del valor de las acciones de Amazon ese día, pero Trump no
parece tener intención de detenerse, y según fuentes
cercanas al presidente, "está fuera de sí con esto. Es la
guerra."
Uno de los
objetivos de esas quejas era hacer que el Post Office, el servicio de correos
de Estados Unidos, cobrase más a Amazon. Trump se apoyaba en un ahora
célebre informe de CitiGroup en el que se afirmaba que el
verdadero coste de esa operativa era
un 50% más de lo que le estaba cobrando a Amazon, pero como han apuntado
los analistas, usaban un modelo ajustado para esa conclusión. Gary Cohn, ex-COO
de Goldman Sachs y consejero del presidente, le explicó que Amazon se beneficia
de unas tarifas más bajas porque a su vez ha logrado incrementar el volumen de
envíos tras la caída del servicio en la era del e-mail.
A esa misma
conclusión llegaban otros análisis como el que publicaba CBSNews, y según el cual que el servicio postal
hubiese dado pérdidas durante una década no era culpa de Amazon, que de
hecho había ayudado de forma clara
en los ingresos por mensajería de paquetes, una de las pocas divisiones
de negocio del servicio postal que había crecido.
De hecho el
servicio "ha perdido dinero durante los últimos 11 años, sobre todo por los costes sanitarios y de
pensiones. En 2017, el servicio perdió 800
millones de dólares con 69.700 millones de ingresos operativos. Según una ley
de 2006, debe prefinanciar 75 años de beneficios de salud para los planes de
jubilación. Ni el gonierno ni las empresas privadas están obligadas a
esto."
Amazon
ciertamente se aprovecha de los descuentos por volumen del servicio de correos
de EE.UU., y aunque usa FedEx y UPS en este país para sus envíos, suele
utilizar el servicio postal para ese último tramo del envío.
La empresa ya
comentó el tema en Fortune en
2017, indicando que "la Comisión Reguladora del Servicio Postal ha
confirmado de forma consistente que los contratos de Amazon con el USPS son rentables".
Entre otros
objetivos, hay quien está aconsejando a Trump cancelar potenciales contratos
que harían que el Pentágono utilizar los servicios en la nube que proporciona
Amazon, e incluso también investigar a la empresa por prácticas anticompetitivas.
La pregunta
es, ¿por qué Trump la ha
tomado con Amazon y con Jeff Bezos?
Periódicos e influencias
La respuesta
es sencilla: Bezos es el
propietario de The Washington Post. Lo compró en agosto de
2013, y aunque los responsables de este medio aseguran que Bezos no
tiene poder alguno de decisión sobre la línea editorial, Trump no parece estar
de acuerdo.
Una de las
fuentes republicanas cercanas al presidente aseguraba que "a Trump no le
gusta The New York Times, pero lo respeta porque es el periódico de su ciudad
natal. En el caso de The
Washington Post, tiene cero respeto por él". Aunque Bezos afirma
que no tiene nada que ver con ese tono editorial en The Washington Post,
"Trump no le cree".
La
animadversión de Trump con The Washington Post es clara, y de hecho él a menudo se refiere a este periódico como el
"Amazon Washington Post" o "Fake News Washington
Post". El presidente de los Estados Unidos ha utilizado Twitter para
atacar a Amazon cuando se ha sentido atacado por The Washington Post, un
periódico que ha sido crítico con Trump de forma consistente.
Martin
Baron, editor jefe de The Washington Post, mantenía una entrevista con The New York Times en la que dejaba claro
que su línea editorial era totalmente
independiente de Trump: "cubrimos las noticias sobre él de la forma
que pensamos que debería cubrirse a cualquier presidente". Baron negaba
además que Amazon tuviera influencia en la plantailla del Post: "no hay
nadie aquí que esté siendo pagado por Amazon. Ni un penique".
De hecho
este directivo del diario comentaba cómo Bezos jamás había interferido en su
línea editorial: "no puedo decir de forma suficientemente enfática cómo
[Bezos] nunca ha sugerido una
historia a nadie de aquí, nunca ha criticado una historia, nunca ha
suprimido una historia".
Como
indicaban en The New York Times, los
calentones de Donald Trump con los medios de comunicación son frecuentes y
cambiantes. El pasado lunes el presidente de los Estados Unidos ya había
cambiado de tercio para atacar a
Sinclair Broadcasting, otra agencia de noticias.
¿Qué efecto
tendrá esto en Amazon? Puede que no demasiado. Como señalaban en The New
Republic, un estudio de la analista Kat Tretina mostró como en nueve ataques de Trump a empresas privadas
en Twitter su impacto en las
acciones había sido prácticamente inexistente: aunque las acciones
puedan bajar sensiblemente tras la publicación de esos tuits, la tendencia
general de dichas acciones no se ve especialmente influida por dichos ataques.
Fuente:Xataka.com

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