El
acuerdo garantiza la venta de vehículos norteamericanos en Corea del Sur y
rebaja los aranceles al acero surcoreano, modificando el tratado comercial
existente desde 2012 entre ambas naciones.
EE.UU. ha
asegurado un nuevo acuerdo comercial con Corea del Sur que supone
una renegociación del tratado
existente entre ambos países desde hace 6 años. El pacto va en línea con
la promesa del presidente estadounidense Donald Trump de fomentar la manufactura nacional, al tiempo que será
aprovechado por Seúl para evitar
parte de los aranceles recientemente impuestos a varias naciones
por Washington.
Según
informa Reuters citando a fuentes de la Casa Blanca, el acuerdo
—pendiente de ser firmado— duplica el tope anual de importaciones de
automóviles de EE.UU. a Corea del Sur —hasta 50.000 por fabricante— y otorga concesiones a compañías
farmacéuticas estadounidenses en el país asiático, además de exigir una
mayor transparencia a Seúl en las transacciones financieras con el fin de
evitar que devalúe deliberadamente
su moneda con fines competitivos.
Por su
parte, Corea del Sur acordó recortar
sus exportaciones de acero a EE.UU. en aproximadamente un 30 % a
cambio de ser aliviada del 25 % del arancel a este producto
establecido por Washington. Seúl podrá liberar de ese gravamen
el equivalente al 70 % de sus exportaciones de acero a EE.UU. registradas entre
2015 y 2017, pero se mantendrá sujeta al impuesto del 10 % al aluminio tras no alcanzar
ningún acuerdo respecto a ese metal.
Trump firmó a inicios de mes la imposición de aranceles a la importación
de acero y de aluminio, con la exención de México y Canadá, y la aplicación
tardía de los impuestos para otros socios clave de Washington,
entre ellos Corea del Sur. El resto de los países afectados por la
política económica de la Casa Blanca están invitados a negociar las exclusiones de las nuevas tarifas, para lo
que se espera que accedan a recortes similares con el fin de evadir los
aranceles.
Fuente:rt.com

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