El líder
del Partido de los Trabajadores de Brasil y candidato a la presidencia fue
encontrado culpable de corrupción.
En el marco
de una importante movilización en las afueras de la sede de la Justicia Federal
de Porto Alegre, el Tribunal Regional Federal de la Cuarta Región (TRF4) ratificó
la condena al expresidente de Brasil y candidato del Partido de los
Trabajadores (PT) Lula da Silva.
De esta
forma se confirma la sentencia de primera instancia del juez de la 13ª Corte
Federal de Curitiba, Sergio Moro, quién está a cargo de la mega causa conocida
como Lava Jato ('lavado a presión', en español).
Esta
investigación reveló una trama de corrupción alrededor de la empresa estatal
brasileña de petróleos Petrobras y una larga lista de sobornos pagados a
dirigentes políticos por el gigante de la construcción Odebrecht.
¿Qué
implica la condena?
Si bien la
legislación contempla la posibilidad de que Lula sea puesto en prisión de
manera inmediata, resulta poco probable debido a los distintos recursos de
apelación que puede presentar. No obstante, la sentencia supone -de hecho-
una inhabilitación para presentarse a las elecciones.
Esto debe
ser confirmado por el Tribunal Electoral pero la ley del país sudamericano
establece que los condenados por corrupción no pueden aspirar a cargos
públicos. De allí la campaña de distintas organizaciones populares que
sostienen la consigna de que "Sin Lula, es fraude", en alusión
a los comicios presidenciales de este año.
Dicha
opinión es sostenida por el politólogo argentino Atilo Borón, quien asegura en
declaraciones a RT que unos comicios en Brasil sin la presencia del
expresidente Lula da Silva podrían considerarse "prácticamente un
fraude" y carentes de valor.
¿Cómo
sigue el proceso?
Con el fallo
unánime de los tres jueces, ahora Lula puede exigir una revisión y
esclarecimiento del fallo. Esto impediría que sea puesto inmediatamente en
prisión.
Si hubiera
habido un voto en disidencia el expresidente podría haber apelado ante la Corte
Suprema de Justicia y llevado la causa a una nueva instancia.
La
acusación contra Lula
En el juicio
celebrado en julio de 2017 el expresidente fue condenado por aceptar un lujoso departamento a
cambio de beneficiar a la constructora OAS, con contratos de la
estatal Petrobras.
La
adjudicación del inmueble, frente a la playa en el Condominio Solaris en
Guarujá (municipio del estado de San Pablo), se habría llevado a cabo a través
de familiares de Lula. En la denuncia recibida por el juez Moro y avalada por
este, se acusó a la empresa OAS de haber pagado a otra compañía para
resguardar bienes de Da Silva mientras estuvo en la presidencia.
Sin embargo
a lo largo de juicio no se logró demostrar que sea el
propietario y mucho menos se identificó cuál fue el acto o la omisión (delito
de "corrupción pasiva") que habría dado origen al recibimiento del
inmueble.
Protestas
en todo el país
A la
manifestación que aguardó la sentencia en Porto Alegre se sumaron otras en
distintos puntos del país como Fortaleza, Belem y Rio de Janeiro.
En esta
última, organizaciones políticas y sociales ocuparon la sede del grupo
mediático O'Globo, para denunciar la complicidad de esa empresa con el golpe de
Estado contra Dilma Rousseff y el proceso judicial contra Lula.
Quienes se
movilizaron en defensa del líder del PT sostienen que este juicio busca, en
realidad, impedir que el dirigente se presente a las elecciones presidenciales
de este año.
Fuente:rt.com

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